Sistemas inteligentes y sus sociedades Walter Fritz

Actividad mental aprendida

 

Todo lo que no es un mecanismo fundamental innato, un SI aprende; y esto es lo que produce todas las acciones que podemos observar en los seres humanos. Incluye habilidades como tomar un objeto, soltar un objeto, reconocer objetos vistos anteriormente, silbar, leer, hacer cuentas, caminar, dibujar y pintar, resolver problemas y utilizar lógica formal.

Un bebé aprenderá por su cuenta algunos de los ítems mencionados arriba. Después vienen aquellos ítems que una persona aprende con la ayuda de los miembros de su familia. Luego le siguen las clases de habilidades que una persona aprende en la escuela y finalmente en la universidad o mientras trabaja.

A primera vista parece increíble que la variedad de acciones mentales que podemos observar en los seres humanos adultos, sean únicamente arcos de estímulo-respuesta; que sean el resultado de conocer y aplicar reglas de actuación. Es posible explicar esto como sigue. En una computadora tenemos muchos niveles de actividad: En el nivel inferior se encuentra el movimiento eléctrico de bits de información. Basados en éstos tenemos el movimiento de números hexadecimales. Sobre éstos, un nivel superior de lenguaje de computación. Y sobre éstos, un programa de computación de alto nivel.
Similar a ello, la actividad en un cerebro humano parece que no solamente es una actividad estímulo-respuesta, sino más bien, es la actividad de las neuronas que constituyen una actividad así. Con esta actividad se aprenden los conceptos simples y las reglas de actuación en los campos neuronales. Basado en estas simples reglas de actuación, el cerebro aprende el siguiente nivel de reglas de actuación, y así sucesivamente, hasta alcanzar una estructura bastante complicada de reglas de actuación de acción mental.

En los animales hablamos a menudo de estímulo y respuesta. Hace unos años atrás se pensaba que la actividad de los animales era principalmente el resultado de instintos. Hoy en día los científicos saben que la mayoría de los animales también aprenden. Aprenden a actuar bien ante una situación nueva; en otras palabras, también crean reglas de actuación en sus cerebros.

En los seres humanos estas reglas de actuación pueden llegar a ser bastante complejas. Por ejemplo, realizar un servicio en tenis es una respuesta a una situación, es decir, el comienzo del juego. Muchas reglas de actuación individuales conforman las acciones mentales que causan esta respuesta física. Hay reglas de actuación para lanzar la pelota al aire. Existe la regla de actuación general de pegarle a la pelota, dondequiera que ésta esté (debido a un lanzamiento irregular, al viento, etc.). Esto incluye el si-entonces, quiere decir, incluye reglas de actuación de nivel inferior. Todas las reglas de actuación que intervienen son parte de la regla de actuación compuesta: hacer un saque. En forma similar, tocar el violín o resolver problemas matemáticos o escribir un poema o manejar un automóvil hacia una ciudad lejana, son todas reglas de actuación generalizadas.

Una persona debe aprender todas estas actividades. Sin tener muchas experiencias en cada uno de estos campos, no poseemos suficientes reglas de actuación, y no estamos en condiciones de tocar el violín, de manejar un automóvil, de resolver problemas matemáticos, etc.

 

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Walter Fritz
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